
Permite incrementar notablemente el estado de bienestar y relajación eliminando la ansiedad y la tensión nerviosa. Los movimientos realizados por el terapeuta ejercen durante y después del masaje, una acción fundamental en la normalización de la presión y en la liberación de endorfinas, sustancias segregadas por el encéfalo que producen un efecto tranquilizante y sedante. Resulta también muy beneficioso para incrementar la actividad cerebral y el nivel de concentración.