
Se establecen consejos generales para llevar una alimentación sana y equilibrada, estimulando, a través del conocimiento de sus propiedades y beneficios, la ingesta diaria de fruta y verduras, aumentando la toma de alimentos ricos en fibra y antioxidantes, evitando el consumo excesivo de alimentos que contienen grasas saturadas, y proponiendo su sustitución por otros mejores, que no incrementan el colesterol en nuestro organismo.